25/06/2020
LOS JOVENES
Nosotros en el futuro, nosotros y millones de jóvenes más determinamos nuestro futuro tanto personal, como de este país y del mundo entero.
El día de mañana nosotros integraremos las empresas, las instituciones educativas y el gobierno entre otros, es por eso que hoy nos debemos de preparar para dirigirlos con justicia y eficacia.
No podemos esperar hasta que estemos al frente de dichas organizaciones para poder adquirir las actitudes mentales tanto las habilidades intelectuales necesarias para poder ser eficaces.
Por desgracia, hay demasiados jóvenes que viven su juventud como si fuera la última etapa de su vida, sin darse cuenta que esa etapa solo es un paso más en el largo trayecto que existe en una persona.
La etapa a la que llamamos juventud se determina el éxito o el fracaso de la vida adulta, donde pasamos la mayor parte del tiempo, ¿no es razonable utilizar la juventud como una etapa de preparación para el resto de nuestra vida, para lo que nos hace falta por vivir, sea lo más placentero y enriquecedor que sea posible? ¿Qué puede justificar que acabemos la vida en tan solo unos cuantos años, cuando se puedo y podemos disfrutarla muchos años más?
Nadie ha podido justificarlo. Nada puede justificarlo. Nadie, en sus cinco sentidos y ya en la vejez decir que por los excesos de la juventud todo “valió la pena”.
Más bien diría algo como: “Si hubiese sabido cuán caro pagaría todas las tonterías juveniles, no estaría como estoy”.
Tal vez en este momento estés pensando: “Bien, mi juventud es sólo un paso en el camino, que pasa con divertirme, salidas, entre otro; después de todo, sólo se es joven una sola vez.
Pero aun así también ¿qué debo de hacer para dar este paso y todo salga de la mejor manera?
Se puede contestar, que al hacer mucho para prepararse y tener como resultado un futuro exitoso y, al mismo tiempo, disfrutar plenamente de tu juventud.
Se dice que lo primero que se debe de hacer es adoptar una actitud mental positiva, una mentalidad cuyas frases sean, entre otros: “Yo sí puedo”, “Mis limitaciones están en la mente”, “El mundo es bueno y yo puedo hacerlo mejor”. “Nada es imposible”,
“Los fracasos sólo se vuelven permanentes cuando uno se da por vencido” y vale la pena hacer unos pequeños sacrificios hoy para evitar problemas o “sufrimiento mayor” el día de mañana.
No importa cuál sea tu condición social hoy. El éxito verdadero lo determinara las ganas que tengas de salir adelante, el éxito vendrá al determinar tu actitud mental, no del material que fue hecha tu cuna.
Muchos jóvenes nacieron en cuna de “oro” y hoy en día son unos fracasados que están dilapidando la fortuna de sus padres.
Muchos otros jóvenes ni siquiera tuvieron una cuna, pero hoy en día contribuyen enormemente al bienestar de su país, personalmente y del mundo; con su talento, con su arte, o con su participación en causas sociales.
Será repetitivo, pero sólo tu actitud mental determinará tu futuro. La buena noticia es que solo tú determinarás tu actitud, porque ésta es la manifestación de tu programación mental y, como es el caso de las computadoras, tú puedes programar y reprogramar tu mente.
Reprogramarla no es nada fácil, pero mientras más joven seas, más probabilidad tendrás de lograrlo, puesto que muchos de tus programas apenas están en formación.
Tienes que prepararte para aprender a triunfar. Ya que solo de ti dependerá. Solo tú puedes motivarte a ti mismo. Nadie más puede motivarte. Cuando mucho te pueden inspirar para hacer algo con tu vida, pero la verdadera motivación debe nacer en ti.
El éxito, como el fracaso, es un estado mental. Es producto de nuestro pensamiento. Somos lo que pensamos, así de simple.
Como lo hemos mencionado con anterioridad, nuestro subconsciente es como una computadora con “disco duro” como medio de almacenamiento de datos y programas.
Nuestro consiente es el programador. El disco duro se empieza a alimentar desde que estamos en el vientre de la madre y continúa recibiendo información y programas hasta el momento mismo de nuestra muerte.
Lo que será de nuestra vida dependerá en la mayor parte de lo que tengamos en nuestra computadora mental.
Como en las computadoras físicas, si le metemos basura obtendremos basura.
La desgracia es que por muchísimas razones le hemos metido ya enormes cantidades de basura.
Todas las negativas que recibimos en nuestra vida, representan programación mental.
Ahora la buena noticia: se puede cambiar esa programación negativa en programación positiva. ¿Pero cómo?
Esto se puede hacer al entender cómo funciona nuestro cerebro. Todos los estímulos que nos llegan del exterior se convierten en señales electroquímicas que se transmiten a través de las células cerebrales para registrarse en el “disco duro” de nuestra computadora mental.
Algunos quedarán más registrados que otros. Pero incluso, hay estímulos que aparentemente pasan desapercibidos conscientemente, pero el subconsciente sí los capta y los utiliza si es necesario.
Ahora bien, cuando un cierto estímulo se repite muchas veces, más grabado queda, a tal grado que el subconsciente o computadora biológica empieza a usarlo para generar cierta reacción o comportamiento automático.
Se puede decir que se vuelve programa, este es el secreto de la programación y reprogramación de nuestra computadora personal.
El subconsciente no distingue entre lo falso y lo verdadero. Si uno le repite una mentira el suficientemente número de veces, el subconsciente crecerá que es una verdadera y no una mentira.
Ahora entiendes el poder de la repetición, si comprendes el secreto de los triunfadores.
Reptele a tu cerebro lo que quieras que crea y cambiarás tu comportamiento. Cambia tu manera de pensar y cambiarás tu vida, para bien o para mal, según sea la calidad de tus pensamientos.
Tus malos hábitos y costumbres, esos que no te permiten avanzar en el camino del éxito, pueden desaparecer si te lo propones.
Aunque no es fácil. Quitarse un hábito o vicio que ha formado parte de nuestra vida por muchos años es una tarea difícil y lenta, pero si uno persevera a pesar de las recaídas, tarde o temprano uno termina por lograrlo.
El método funciona así: Identifica un hábito que desees eliminar de tu vida, o bien, un hábito deseable que quieres que forme parte de ti.
Enseguida, usando tus propias palabras, prepara una lista de afirmaciones.
Ahora, escribe las frases en tarjetas pequeñas y colócalas en sitios que mires con cierta frecuencia, también puedes grabarlas y escucharlas cuando vayas en el transporte público o cuando tengas oportunidad de escucharlas.
Tu imaginación también juega un papel importante en la programación mental., pero para que la imaginación sea más poderosa debe uno asociarla con las emociones correspondientes.
Debemos de usar las emociones porque son estímulos que generan una acción electroquímica muy grande que, a su vez, facilita la reprogramación de la computadora menta.
La actitud mental determina el éxito o el fracaso de las personas. Si tus pensamientos son mayormente negativos, tu destino puede ser el fracaso; pero su manera de pensar es, por lo general positiva, tus posibilidades de triunfar son muy grandes.
La verdad es que vales tanto como crees valer.
Por eso debes adoptar una actitud positiva. Debes verte como lo que eres, debes de buscar los aspectos positivos de la vida, pero sin perder de vista la realidad, que está llena de muchos aspectos negativos
Pero tú puedes ser instrumento de cambio. Si muchas cosas están mal es porque el ser humano las ha vuelto malas, por tanto, el propio ser humano puede volverlas a su estado bueno.
Pero se requiere del concurso de todos, y tú eres parte de esos todos.
Las personas con actitud positiva son las que realizan las grandes obras de la humanidad.
Son las que siempre buscan el lado bueno de las cosas, de las personas y de los sucesos.
Las personas positivas no temen al futuro, por el contrario, lo ven con optimismo porque saben que tienen una buena parte del control de ese futuro, especialmente de su futuro.
Tú puedes ser como una semilla. Crece primero en actitud positiva y después contagia a otros.
Entonces todos podremos aspirar a tener un mejor futuro y feliz. Pero debes empezar ahora. No esperes a que las condiciones sean ideales.
Tú éxito personal es resultado directo del grado que te quieras a ti mismo, debes hacer de tu autoestima tu tesoro más valioso.
El autoestima es un producto de la actitud mental positiva.
Si no te quieres, difícilmente podrás querer a otras personas, y ellas tampoco podrán quererte.
Cuando mucho, sentirán compasión por ti; pero la compasión de otros hacia ti no es una instrumento de éxito y es muy triste cuando una persona da motivos para que la gente sienta compasión por ella.
Quien no sabe a dónde va ya llegó, porque cualquier lugar es su destino. Una persona sin metas es como un barco sin timón.
El éxito no se mide en pesos ni en dólares, el éxito verdadero se consigue cuando la persona logra equilibrar todos los aspectos de su vida: el económico, el familiar, el profesional o laboral, el corporal, el efectivo y el intelectual.
Es vital que la persona tenga metas para cada aspecto de su vida, con el fin de lograr ese equilibrio; es importantísimo que se haga un plan, ya que nunca se es demasiado joven para planear.
Hay que fijarnos metas, pero que sean metas que correspondan a tu grandeza, aunque deben de ser alcanzables; pues no hay cosa peor que ponerse objetivos tan fuera de nuestro alcance, que lo único que se logra es la frustración y el abandono de la carrera del éxito.
La vida puede verse como un deporte, como una prueba de atletismo. Es mejor que verla como una pesada carga. Además, un deporte se disfruta.
Un trabajo pesado se desprecia.
El éxito lo vas a lograr si te lo propones, si crees en tus potenciales, si sigues fielmente tus planes y si no te asustas con los obstáculos que sin duda encontrarás en el camino.
Ahora que eres joven. Tienes mucho que recorrer. Tu final en la tierra está lejano aún, así que puedes hacer mucho con tu vida para tu propio beneficio y el de toda la humanidad.
Trabaja todos los días en tus potenciales, para explotarlas al máximo dentro de la actividad actual.
No importa qué seas ahora: estudiante, busca un equilibrio en tus potenciales, intelectual, corporal, laboral, económica y familiar.
Pero no te conformes con sólo buscar la felicidad para ti. Búscala también para todos los que te rodean y, después, para todo el mundo.
Los seres humanos tenemos imperfecciones, algunas muy graves, pero nos resistimos a reconocerlas, por eso no podemos eliminarlas de nuestra vida, aunque representan obstáculos mayores para nuestra superación.
Y sólo así podemos crecer y emplear al máximo nuestras potencialidades; solo así podemos mejorar cada día: aceptando que no somos perfectos y que tenemos defectos.
A tu edad, eres como una pieza de mármol, la cual tú mismo debes ser el escultor.
El joven exitoso o triunfador tiene una misión en la vida y la busca con una gran ilusión.
No es fácil de encontrar tal misión, la mayoría de las personas ven pasar varios retos de su vida antes de descubrir su misión.
El joven tiene confianza en sí, aun en las situaciones más apremiantes, es su capacidad para enfrentar con prestancia y valor las circunstancias más difíciles que la vida le presente.
El joven aunque tenga problemas, no se deja llevar por el pánico ni corre, enfrenta con valor los problemas que él mismo puedo haber creado.
Si eres una persona que aun huye ante el peligro o los problemas, aun no te consideres perdido; eso sí, no trates de convertirte en un valentón, de esos que se creen machos que se enfrentan al peligro sin sensatez.
El joven triunfador encara las crisis sabiendo que si tienen solución él la encontrará.
Las grandes crisis producen a los grandes hombres.
Maribel Maya Galicia