29/08/2022
Después de estudiar en familia todas las posibilidades y lo que mejor se nos da, todos los escenarios posibles, mi madre, mi hermano y yo, como propietarios de Discoteca Pincel, nos enfrentamos a la que sin duda, ha sido, una de nuestras más difíciles decisiones.
Hace menos de un año y tras dos cerrados lidiando con la pandemia, sus restricciones y sus consecuencias, hicimos el titánico esfuerzo de abrir las puertas de la que sabemos es casa para muchos. Tratamos de ser consecuentes, respetar todas las medidas de contención, ciñendonos a ellas por el bienestar de todos, incluso cuando mantener la mascarilla era todo un reto por ser de los pocos que imponíamos su uso en sala, para ser lo que es una casa al fin al cabo, un lugar seguro.
Salimos con precios que sabíamos nos dejaban fuera de mercado, si solo de precios va el juego. Sin embargo, seguimos apostando, fieles a nuestra esencia, confiando en los mejores artistas y profesores, pero sobretodo en buenas personas. Personas reales, personas que se dejan la piel bailando con toda la sala. Porque Pincel nunca será postureo, Pincel es un lugar real. Y por eso quizá nos consideráis casa, porque nos queremos hasta en pijama.
Pero las cosas no salen siempre como uno quiere, como uno prepara al detalle, como quizá uno merece y, lamentablemente hay que saber cuando es el momento de dar un paso atrás, de retirarse, de entender las actuales reglas del mundillo y decidir que, esto ya no es para nosotros. Esto ya no va con nosotros. Así que sí, hoy anunciamos con el corazón hecho trocitos que con una trayectoria de 37 años, Discoteca Pincel cierra sus puertas indefinidamente. Gracias a todos los que os sentís y os habéis ganado el título de pinceleros. Gracias a todos los que nos habéis elegido, una o mil veces. Gracias porque hemos sido conocidos como el templo de la salsa, pero sobretodo por ser vuestra segunda casa.
Gracias por ser parte de Discoteca Pincel y de todos los recuerdos que hoy se escapan a raudales por la puerta, a pesar de que la cerramos, para no desaparecer nunca de nuestro corazón y esperamos que tampoco del vuestro.