02/01/2017
Buenos días amigos:
pasada ya la vorágine de la noche anterior y la consiguiente resaca, (¡que uno ya no está para estos menesteres!), quiero desde aquí deciros a todos, clientes y amigos; muchos sois ambas, que ya no me veréis detrás de la barra. Puede que no sea para siempre, pero sí por un tiempo. Han sido muchos años, dieciséis, en los que he pasado muchos momentos a vuestro lado, clientes y compañeros. Todo pasó como un suspiro. Risas, bromas, compromisos, lealtades, cariño… ¡Demasiadas cosas! Se me escapa una lágrima, os echaré de menos, pero seguiré ahí, desde el “face”, y como dije una vez: “¡Nos veremos en los bares, o por lo menos en éste, que aunque grande, es sobre todo un bar familiar, el bar de todos!”.
¡Muchas gracias amigos!