28/08/2026
🎹🔌 A principios de los 80, los sintetizadores estaban avanzando a toda velocidad, pero tenían un problema enorme: cada fabricante hablaba su propio idioma. Un teclado de una marca no necesariamente podía controlar correctamente un equipo de otra.
En 1981, Dave Smith, fundador de Sequential Circuits, impulsó una propuesta para que los instrumentos electrónicos pudieran comunicarse mediante un estándar común.
La idea encontró un aliado decisivo en Ikutaro Kakehashi, fundador de Roland. Ingenieros y representantes de compañías como Sequential Circuits, Roland, Yamaha, Korg y Kawai participaron en el desarrollo de lo que terminaría convirtiéndose en:
MIDI — Musical Instrument Digital Interface.
🎵 Lo revolucionario es que MIDI no transmite audio.
Transmite instrucciones: qué nota se tocó, cuándo comienza y termina, velocidad de la interpretación, pitch bend, cambios de programa y otros controles.
El momento que demostró que la idea funcionaba llegó en enero de 1983, durante el NAMM Show. Un Sequential Circuits Prophet-600 y un Roland Jupiter-6 se comunicaron mediante MIDI.
Eran máquinas de compañías competidoras, pero finalmente podían entenderse entre sí.
El MIDI original utilizó el famoso conector DIN de 5 pines, una velocidad de transmisión de 31.25 kbit/s y hasta 16 canales MIDI por conexión.
🎛️ Después todo cambió.
Sintetizadores, cajas de ritmos, secuenciadores y computadoras comenzaron a trabajar juntos. Una interpretación podía editarse nota por nota, cambiar de instrumento o controlar varias máquinas sin volver a grabar la ejecución.
Más de 40 años después, MIDI continúa presente en estudios, escenarios y software musical, mientras MIDI 2.0 expande sus capacidades.
Lo impresionante no fue crear otro sintetizador.
Fue conseguir que toda una industria aceptara un idioma común.