18/06/2026
DUEÑO DE TU SECRETO
Caminas de día impecable, dama de hierro y de seda,
exhibiendo modales al mundo bajo la luz más cobarde.
Nadie en tu mundo sospecha la bestia que escondes,
ni el hambre que llevas tras la máscara de la cordura.
Te miran con tanto respeto, con tanta distancia,
ignorando tus noches donde imploras perder la decencia.
Mantienes la pose perfecta, cruzas las piernas con gracia,
pero un roce furtivo te obliga a apretar bien los labios.
Solo nosotros conocemos el peso del fuego en tu carne,
mi marca salvaje que arde en secreto debajo del hilo.
Ese leve temblor al sentarte no es frío ni duda,
es el eco de mis manos pesadas cobrando lo que es mío.
Sonriente, beberás tu copa con ínfulas de diosa intocable,
hablando de cosas banales, camuflando mi dominio.
Pero al cruzar las miradas, sabrás que el teatro se cae:
recordarás que esa boca, tan pulcra y dueña de sí,
fue la misma que ayer, de rodillas y ahogada en sudor,
me juraba a gritos que el único dueño de su in****no soy yo.
Autor:
Mauricio Castaneda
El Salvador, C. A.